VOX puede y debe entrar en el Parlamento

Desde hace unos meses, VOX aparece en las encuestas.



Hace un año atrás, la formación que dirige y preside Santiago Abascal apenas contaba en el plano político. Parafraseando al Jefe de la Casa del Rey en el Golpe de estado del 23F: “Ni estaba, ni se le esperaba”. Era impensable un escenario con VOX en el Parlamento.

Pero hete aquí que el 1 de octubre lo cambió todo. En todos los sentidos. La celebración del referéndum ilegal en Cataluña, calificado por casi todos los analistas políticos como “Golpe de Estado”, generó algo parecido a la Tercera Ley de Newton: “Cuando un cuerpo ejerce una fuerza sobre otro, este ejerce sobre el primero una fuerza igual y en sentido opuesto”.

O lo que comúnmente, en Ciencia Política conocemos como un fenómeno de acción-reacción, es decir, ante un desafío como el planteado por los independentistas, se generó en buena parte de España, un fenómeno espontáneo que fue conocido como “el movimiento de las banderas”.

Balcones rojigualdos

En no pocos balcones de España comenzaron a colgarse banderas nacionales, como contrapeso a lo que estaba pasando en Cataluña. Era la forma de decir: “no estoy de acuerdo con lo que está haciendo la Generalidad, soy español y quiero que Cataluña también lo siga siendo”.

Los datos más optimistas les dan hasta casi 600.000 votos

En ese contexto político, una especie de río revuelto, no pocos pescadores lanzaron sus redes. Ciudadanos es el caso paradigmático. Tras la aplicación del artículo 155, de la suspensión del gobierno autonómico de Carles Puigdemont, y la gestión provisional de la comunidad por parte del ejecutivo español, se convocaron elecciones para el mes de diciembre. Y fue precisamente donde pescó el partido de Albert Rivera consiguiendo ganar los comicios, aunque, eso sí, recordemos, no logrando aglutinar una mayoría alternativa al bloque independentista.

VOX y el frente judicial



El otro caladero de votos estaba en el frente judicial. Y ahí quien hizo bien las cosas fue VOX. Fueron sus querellas las que han permitido que una parte del antiguo gobierno de Puigdemont y Junqueras esté en la cárcel. Y que el otro medio esté huido de la justica fuera de España.

VOX y su fundación afín, DENAES, ha encabezado cientos de manifestaciones, concentraciones, protestas… La más importante el 7 de octubre de 2017, a la que acudieron en Madrid cientos de miles de personas. Allí se escenificó el hartazgo de una parte sustancial de la población con la gestión del gobierno de la crisis catalana, y ahí estuvo DENAES (y VOX) para ofrecer una alternativa.

Primeras encuestas: ¿VOX en el Parlamento?

Es a partir de ese momento cuando VOX deja de ser un partido casi residual. Momento que coincide con fichajes acertados: primero al reconocido politólogo Rafael Bardají (del Grupo de Estudios Estratégicos), y después al exasesor de Donald Trump, Steve Bannon.  Y es entonces cuando comienzan a aparecer en las encuestas.

Primero en los sondeos del diario El Español, con un tímido escaño por Madrid. Después vinieron (insólitamente) los estudios demoscópicos de eldiario.es (que le han dado hasta 2 escaños) y más recientemente, también ABC.

Si finalmente se confirma su entrada en el Congreso de los diputados, se habrá consolidado el cambio de paradigma

Pero el incremento en votos y su visualización es sobre todo, a partir de la moción de censura contra Mariano Rajoy, del cambio de gobierno y todo lo que vino después. En especial, de la reactivación de la ley de memoria histórica por parte del ejecutivo de Pedro Sánchez.

Los datos más optimistas les dan hasta casi 600.000 votos, casi un 2 por ciento del electorado español. También empiezan a incrementarse sus apariciones en televisiones generalistas, en radios de grandes audiencias, en periódicos de tirada nacional…

El cambio cualitativo es evidente. Es palpable sobre todo en las redes sociales, donde sus seguidores se cuentan por miles. En definitiva, hay una vuelta de tuerca, (y no nos referimos, ni mucho menos al programa de televisión de Pablo Iglesias).

Cambio del sistema de partidos

Si finalmente se confirma su entrada en el Congreso de los diputados, se habrá consolidado el cambio de paradigma en el sistema de partidos que se viene fraguando desde el año 2014. Entonces, y desde las elecciones europeas de ese año, el bipartidismo imperfecto (con dos partidos predominantes como PP y PSOE) dio paso a un pluripartidismo con cuatro grandes formaciones en torno al eje liberal-conservador-socialdemócrata-izquierdista en el que se pueden situar el PP, el PSOE, Ciudadanos y Podemos.



Sin embargo, ninguna formación, -absolutamente ninguna-, podría encasillarse claramente en el conservadurismo puro y duro, dizque patriotismo. En otras palabras, no había ningún partido claramente de derechas en el Congreso (salvo algunas facciones del PP, el PNV y escasos sectores del PdCAT).

Ahora todo depende de que la intención de voto no sea sólo una burbuja

Con la irrupción de VOX en el Congreso esa tendencia que claramente se ve en el resto de Europa (casos como el UKIP en Reino Unido, el Frente Nacional en Francia o La Liga en Italia), llegaría a nuestro país. ¿Hasta dónde puede llegar la formación de Santiago Abascal? Es algo que sólo el futuro lo dirá.

Casos como el de Italia o Francia

Nuestros vecinos trasalpinos tienen un primer ministro de un partido que con matices, se puede considerar homólogo de VOX. Los galos tuvieron unas elecciones presidenciales con una candidata como Marine Le Pen considerada como “patriótica y anti-inmigración” entre otros muchos calificativos mucho menos positivos. Sólo la pudo parar el “fenómeno Macron”.

Aquí en España, aun no ha pasado eso. La derecha-de-toda-la-vida entraría por primera vez en el Parlamento desde 1936. Porque lo más parecido a VOX en nuestro país no es el PP, ni el PADE, ni otras alternativas micro-minoritarias. Tampoco se puede homologar a partidos como Alternativa Española (democristiano) o la Falange (en teoría nacional-sindicalista, antisistema y revolucionario). A quien se parece VOX es a la CEDA. Y la CEDA no está en el sistema desde 1936.

Veremos si Abascal es diputado cuando lleguen las elecciones generales. Veremos si es posible que veamos a VOX en el Parlamento. Las encuestas dicen que sí; las redes sociales parece que también. Ahora todo depende de que la intención de voto no sea sólo una burbuja, y se concrete, -como suele decirse-, en las urnas el día de las votaciones.

 

VOX puede y debe entrar en el Parlamento

(((ESTE ARTÍCULO “VOX PUEDE Y DEBE ENTRAR EN EL PARLAMENTO” TAMBIÉN PUEDES LEERLO EN NUESTRA WEB ASOCIADA, COMICIOS.NET)))

 



4 comentarios sobre “VOX puede y debe entrar en el Parlamento

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información pinchando en "política de cookies" más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar